Ficha: Ficus carica (Higuera).

Descripción

La higuera es un ficus atípico, principalmente porque es caduca y se da mejor en nuestro caluroso y seco clima mediterráneo que sus congéneres.

Se cultiva como ornamental pero principalmente por sus frutos, aunque los únicos con cierto valor comercial son los de las higueras brevales. Éstos, de mayor tamaño que lo general, no terminan de fructificar en el año en curso, perdurando durante el invierno en el árbol para hacerlo tempranamente en el siguiente verano. «…de higos a brevas.»

También se la encuentra silvestre de manera muy habitual pues tiene una gran facilidad de multiplicación, tanto sexual como asexual. Las largas ramas de las higueras tienden a colgar hacia el suelo cuando el peso hace ceder su madera flexible. Una vez que han tocado tierra, les basta un poco de humedad y temperaturas templadas para enraizar y seguir avanzando terreno.

Otra particularidad de la higuera es la capacidad que tiene de aletargarse ante condiciones climatológicas poco favorables como temperaturas extremas o sequía. Si bien, siendo un ficus, las heladas de cierta intensidad le pueden resultar fatales.

Habitat

Pero una cosa es esa capacidad para soportar largos y sofocantes periodos de sequía y otra que sea eso lo que prefiera. También como buen ficus gusta de la humedad y usa sus potentes raíces para buscar cursos de agua o capas freáticas.

También es algo que suele confundirse, porque sus necesidades como especie no coinciden con las condiciones en las que es más productiva en cuanto a la calidad y valor de sus frutos.

Por otro lado la higuera disfrutará del pleno sol como pocas. Se dice de ella que «ha de tener los pies en el agua y la cabeza al sol».

Se la encuentra preferentemente en climas templados o cálidos, desde nivel del mar pero sin alcanzar cotas muy altas por su intolerancia a las heladas severas.

Cultivo como bonsai

Las enormes hojas de las higueras nos pueden hacer dudar de la viabilidad de esta especie como bonsai. Sin embargo, aplicando las técnicas adecuadas conseguiremos reducir el tamaño del follaje en «poco» tiempo. Cuando lleguemos a ello, una higuera con las hojas miniaturizadas será todo un espectáculo.

Otra característica que debemos contrarrestar será la propensión a ramificarse poco.

Riego y sustrato

La higuera no tiene ningún problema para vivir con las raíces en un sustrato permanentemente húmedo (no encharcado) y es así como conseguiremos un mayor desarrollo de nuestro árbol.

Podemos tenerla sin problemas sobre una bandeja con un dedo de agua para mantener esa humedad que le gusta.

Respecto al sustrato, dependerá de las condiciones de riego que le podemos ofrecer. Cuanto menos riego, mayor capacidad para retener la humedad deberá tener. Pero si por el contrario va a vivir muy húmeda deberá de ser más drenante para mantener la oxigenación. Se pueden usar mezclas a base de arena de río, akadama, turba, pomice, etc, jugando con granulometrías para mantener las condiciones.

No es exigente en cuanto a la naturaleza o acidez del sustrato, pero como para la inmensa mayoría de especies cultivadas como bonsais, intentaremos evitar sustratos básicos y aguas demasiado duras.

Trasplante

Acepta los trasplantes a raíz desnuda sin estresarse, pero es recomendable hacerlo justamente antes de que las yemas comiencen a abrirse hacia el mes de marzo. Mejor si además gozamos ya de temperaturas templadas, para intentar asegurarnos de haber dejado atrás la época de heladas antes de llevarlo a cabo.

Es más, es posible el trasplantado incluso en el mes de junio, después de un defoliado. Si bien es preferible que no se realice en una época de calor sofocante y manteniéndolo en sombra y con la mayor humedad posible durante las siguientes semanas.

Alambrado

Inicialmente, las ramas tienden a crecer muy rectas y erguidas. De modo que es necesario corregirlo antes de que lignifiquen. Pero por su vigoroso crecimiento es más recomendable usar tensores en la medida de lo posible para evitar marcas indeseables en su lisa corteza.

Pinzado

He aquí el éxito o no de la higuera como bonsai. Primeramente para conseguir una ramificación óptima, pero también para llegar a una reducción importante del tamaño de las hojas.

Es recomendable pinzar corto, sobre todo en las primeras fases de formación, para reducir también la distancia entre nudos, que de forma natural tiende a ser excesivamente larga.

Si además alternamos pinzados simples con defoliados completos, entonces la reducción del follaje será significativamente más apreciable.

Para aumentar la ramificación hay otro trabajo que también podemos llevar a cabo en cuanto la higuera pierda la hoja, allá por el mes de diciembre. Cortar las yemas apicales que de otra manera perduran durante el invierno para continuar con el crecimiento apical tan propio del ficus carica. Si lo hacemos así, la brotación primaveral será en las yemas laterales

Plagas y enfermedades

Eso sí, las higueras son bastante propensas a sufrir plagas y enfermedades. Es atacada por cochinillas, barrenadores y la mosca de la higuera. Pero el principal problema suelen ser los hongos, por lo que no le vendrá mal usar algún fungicida, sobre todo en condiciones de alta temperatura y humedad

Estilos

En estado silvestre rara vez se encuentra en una forma que no sea el multitronco.

Pero cuando se cultiva suele hacerse en estilo de escoba.

Multiplicación

Las higueras se reproducen con muchas facilidad de semilla y de esqueje. 

Rama de higuera que en contacto con el agua del arroyo ha emitido raíces.

Basta con ponerlas en agua en primavera o verano para que en poco tiempo comencemos a apreciar los puntos blancos en el tronco ,indicativos de que comienza a emitir raíces. El único problema será que no se vea afectado por hongos en ese proceso, para lo que intentaremos tener un entorno lo más aséptico posible..

Deja un comentario

search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close