
Descripción
El Almez es un árbol con muchas semejanzas a los olmos, de hecho ha sido catalogado dentro de la familia de las ulmáceas durante mucho tiempo, aunque después pasó a clasificarse como cannabácea.
Una de las características más notables de esta especie es su potente sistema de raíces, siendo utilizado frecuentemente para la sujeción de taludes, laderas y barrancos.

La copa es densa y frondosa, pues ramifica con facilidad como los olmos.
Hábitat
En la península ocupa buena parte del sur y de la cuenca mediterránea, pues si bien tolera las altas temperaturas, no tanto el extremo opuesto.
Le gustan los suelos húmedos sobre los que experimenta un crecimiento rápido, pero también tolera periodos de sequía propios de las latitudes en las que habita.
Respecto del tipo de suelo no es exigente, pero los sueltos y ligeros le permiten expandir mejor sus raíces como acostumbran.
Es de madera dura y flexible, con una corteza grisácea y lisa, que es un rasgo diferenciador importante respecto de sus parientes lejanos los olmos.

Cultivo como bonsai
Interesante como bonsai, pero menos difundida que las ulmáceas. En comparación con éstos, ramifica y responde de manera semejante, aunque las cortezas son menos suberosas. Por contra es menos susceptible a plagas y enfermedades
Riego y sustrato
Aunque soporta la sequía es preferible no dejar secar en exceso el sustrato pues de esta manera tendremos un crecimiento más vigoroso. Además, al crear copas frondosas y tener hojas poco coriáceas, también experimenta mayor transpiración que otras y necesitará mayor aporte de agua en época estival. Por ello también será aconsejable proporcionarle un sustrato ligero y bien drenado, pero profundo, sobre todo para mantener la humedad necesaria. Mejor a base de akadama, volcánica, pomice o similar.
Trasplante
Tenemos aquí una especie que desarrolla de forma agresiva su parte subterránea, por lo tanto es recomendable un trasplante frecuente, anual si fuera necesario, dependiendo siempre de las fases de crecimiento en la que se encuentre el árbol. Cosa que no le resulta problemática, pues responde sin problemas al mismo, aunque seamos drásticos en su ejecución. Eso sí, es imperativo que éste se lleve a cabo en invierno, cuando el árbol esté parado y sin hojas. Mejor si es justamente antes de la brotación primaveral, que se suele producir entrado el mes de marzo.
Alambrado
Al poseer una madera flexible resulta muy fácil alambrarlo, pero la corteza lisa y fina enseguida puede quedar marcada. Un buen momento para ello puede ser cuando esté sin hojas, bien antes de la primavera o tras un defoliado.
Pinzado
Si obviamos ciertas variedades como el almez chino, tiene un tamaño de hoja relativamente grande para bonsai.

Pero también responde a cada pinzado reduciendo progresivamente tanto éstas, como la distancia internodal. Si además lo acompañamos de defoliados parciales o totales, que acepta adecuadamente, el resultado será aun más evidente. Estos defoliados los podemos llevar a cabo al principio del verano y de ese modo también lo protegeremos del exceso de transpiración si nuestro clima es muy caluroso.
Plagas y enfermedades
Un almez en condiciones ideales de temperatura, suelo y humedad es difícil que sea atacado por plagas y/o enfermedades. Sin embargo el frío intenso, la sequía prolongada o los suelos encharcados traen frecuentemente plagas de barrenadores o chancro, principalmente.


Estilos
Acepta múltiples estilos, pero por la mencionada facilidad para ramificar y las copas redondeadas que forma, es un buen candidato para crear escobas.


Por otra parte, aunque las ramas principales tiende a crecer erguidas, la ramificación más fina tiene querencia a caer hacia abajo. Por eso incluso puede ser candidato para tomar una apariencia de «llorón».

Multiplicación
Las almecinas se reproducen con facilidad de semilla , de acodo y de esqueje. Pero el proceso de germinación suele ser largo, por lo que es recomendable tratar las semillas mediante escarificación. Al tratarse de frutos de valor alimenticio -no en vano ha sido consumido incluso por el hombre desde hace mucho tiempo- los animales suelen encararse de estos procesos de forma natural, facilitando que prolifere con mucha facilidad.
