El cernícalo común es una rapaz de pequeño tamaño que cría en casi toda Europa, pero solamente se encuentra presente durante todo el año en la zona de la cuenca mediterránea, incluida la península ibérica.

Debe su nombre a la capacidad que tiene de cernirse para avistar sus presas, esto es, permanecer inmóvil en el aire, suspendida aprovechando las corriente de aire o con rápidos aletazos, hasta que localiza un objetivo para lanzarse en picado e intentar su captura.

Se alimenta de pequeños mamíferos, principalmente ratones, pero también de pequeñas aves, reptiles, anfibios o insectos grandes. Además de su habilidad para cernirse, también le ayuda en la caza su capacidad para captar la luz ultravioleta, lo que le permite por ejemplo seguir el rastro de orina de los roedores.

Lo más frecuente es que busque sus nidos en las oquedades de las rocas, pero también puede elegir los huecos de madera muerta en los troncos de los árboles e incluso en el propio suelo.


Las fotografías se tomaron en El Valle de Lecrín (Granada) y El Parque Nacional de Sierra Nevada.


