Estas orquídeas salvajes, como el resto de ophrys, imitan a la hembra de ciertos insectos, sobre todo abejas y avispas, para ser polinizadas por el correspondiente macho en su intento de copular.

Es endémica de la península ibérica e islas baleares, aunque existe controversia sobre su ordenación. A menudo se cataloga como subespecie de Ophrys Tenthredinifera, de distribución más amplia, e incluso ciertos autores no distingue si quiera esa categorización.

Una de los principales rasgos por los que se podría diferenciar de Ophrys Tenthredinifera, está en una mayor pilosidad del labelo, con un mechón en la parte central mucho más largo. Además este labelo es más ancho que largo, de forma contraria a O, Tenthredinifera.

La época de floración es amplia, pero más abundante hacia el final de la primavera, si bien O. Tenthredinifera puede florecer desde el mes de febrero. La altitud también puede ser determinante para distinguir ambas, ya que O. ficalhoana suele encontrarse a partir de los 800 msnm.

Aunque las épocas de floración pueden variar precisamente dependiendo de la altitud, igual que la latitud a la que nos encontremos, circunstancia por la que no está clara esa diferenciación. En cualquier caso, para la mayoría de los que no somos expertos botánicos, lo más relevante es poder disfrutar en nuestra geografía de estos regalos para la vista. Se la encuentra en claros de matorral, o en márgenes de bosques de quercus o coníferas.
Las fotografías se tomaron en la sierra de Ronda (Málaga), a finales del mes de abril a una altitud de 900 msnm.
