Esta planta es endémica de la península ibérica, concretamente de las sierras béticas del SE de España, pudiéndose encontrar solamente en las provincias de Jaén, Granada, Almería, Albacete y Murcia.

Por ello es una especie que goza de una protección especial y está incluída en el Listado de Plantas Endémicas, Raras o Amenazadas de España. así como en la Lista Roja de la Flora Vascular de Andalucía y en el Catálogo Regional de la Flora Silvestre protegida de Murcia, aunque afortunadamente no se encuentra amenazada.

Es una planta que se ha adaptado a las duras condiciones de su entorno en donde la competencia es menor. Para empezar es basófila, esto es, crece sobre suelos básicos, con un PH elevado, sobre los que generalmente otras especies tienen más difícil la absorción de agua y nutrientes. De modo que se la suele encontrar entre rocas o suelos pedregosos de caliza o dolomíticos.

Además, tanto las hojas de la roseta central como los tallos están cubiertas de pilosidades, que le permiten soportar mejor la intensidad del sol y altas temperaturas propias de donde habita, ya que además de la alta irradiación solar que soporta en las regiones montañosas del SE peninsular, las arenas dolomíticas donde crece tienen un efecto de espejo que hacen rebotar la luz, provocando incluso quemaduras en muchas otras especies.

Es una planta perenne que florece desde abril a julio y fácil de localizar, pues suele crecer aislada en claros de matorral o bordes de caminos y alcanza una altura de hasta 45 cm.

Las fotografías se tomaros en el Parque Nacional de Sierra Nevada y en la sierra de Albuñuelas (Granada) en los meses de junio y mayo respectivamente.


