
Papilio machaon es otra de nuestras grandes y bellas mariposas. Llega hasta los 8,5 cm de envergadura y se puede ver en toda la península, siempre que encuentre alguna de las plantas de las que se alimenta de oruga, principalmente hinojo (Phoeniculum vulgare), zanahoria silvestre (Daucus carota) y ruda (Ruda graveolens).

Es muy llamativa y fácil de distinguir incluso en vuelo, por su aleteo potente y capacidad planeadora. Aleteo que suele mantener hasta cuando se encuentra libando sobre una flor. Son característicos los dos apéndices caudales o colas de golondrina, por lo que también a esta mariposa se la conoce coloquialmente como cola de golondrina o mariposa cometa.

Tiene una amplia distribución, existiendo subespecies de macaón en casi todo el hemisferio norte. En latitudes más septentrionales tiene una única generación anual, mientras que por ejemplo en el sur de la península ibérica llega a tres, aunque la tercera, que tiene lugar a principios del otoño, es menos abundante, marcada por las precipitaciones del comienzo de la estación, también más escasas.

De oruga es igualmente llamativa por sus vistosos colores sobre el cuerpo verde amarillento. Pero es más llamativa aun por dos características muy sorprendentes. Las primera es que cuenta con un apéndice retráctil en la parte trasera de la cabeza que tiene la apariencia de una lengua bífida, llamado osmeterio, que además emite un fuerte y desagradable olor y le sirve para ahuyentar a sus posibles depredadores. La segunda es que esta oruga puede llegar a multiplicar por mil su peso corporal en apenas dos semanas, algo insólito dentro del reino animal.

Los machos de Papilio machaon siguen un comportamiento denominado hilltopping, que también se repite en otras especies. Éstos, consideran las colinas, picos, árboles y otros relieves como zonas de reproducción y luchan entre sí para tomar dichas posiciones estratégicas, a la espera de la aparición de alguna hembra.

Si bien en España está catalogada como especie de preocupación menor, es llamativo el retroceso de su población en las últimas décadas. Una vez más, parece que el uso de pesticidas e insecticidas, sobre todo en los cultivos de hinojo y zanahoria, sus plantas nutricias, es uno de los principales causantes.

Las fotografías se tomaron en el Valle del Genal (Málaga) en el mes de mayo.






