
También llamado pato azulón o pato de collar, es la especie de ánade mas abundante en el hemisferio norte. Ésto se debe a su gran capacidad de adaptación a casi cualquier medio acuático, ya sea natural o artificial. Hasta el punto que hace aproximadamente 3000 años fue domesticado en china, derivando en la subespecie de pato doméstico que hoy conocemos, Anas platyrhynchos domesticus. Por ello se puede decir que es de las pocas especies animales que se ven favorecidas por la acción humana, ya que ésta repercute negativamente en asentamientos de especies competidoras o depredadores, pero no tanto así sobre los del ánade real, acostumbrado a ocupar incluso zonas semiurbanas. Conllevando esto sin embargo una paulatina pérdida de biodiversidad.

En la época reproductiva presenta un marcado dimorfismo sexual, siendo entonces cuando el macho muda para enseñar la viveza de colorido tan característica, con el pico amarillo intenso, la cabeza verde azulada, un collar blanco separando esta zona del pecho pardo y el resto del cuerpo mucho más aclarado, ligeramente veteado de tonos marrones, con negros en la popa.

Por contra la hembra mantiene el mismo plumaje durante todo el año, de color pardo moteado de varias tonalidades .

Ambos sexos presentan un espejuelo en las alas de color azul, bordeado de una franja blanca que es uno de los detalles diferenciadores del pato azulón respecto de algunos parientes cercanos como el pato negro americano, que aunque presenta el mismo espejuelo azul, no así esta franja blanca. Solamente tras la época de cría, cuando pierden por un mes las plumas de vuelo, es cuando también desaparece.

Su dieta es principalmente vegetariana, por lo que prefiere humedales con cierta vegetación palustre y lugares con poca profundidad para buscar en el fondo su alimento.

Pero también se alimenta de larvas de insectos, pequeños peces o moluscos que encuentra en el fondo y entre las rocas.


Cuando se alimentan bajo el agua, las crestas córneas del pico por donde expulsan el agua, les sirven a modo de coladores, quedando la comida retenida en el interior.
Fuera del agua también come restos vegetales, insectos o semillas.

La hembra puede poner hasta una docena de huevos por nidada, que tardan casi un mes en eclosionar, pudiendo alejarse hasta 3 kilómetros de las masas de agua para ello. Al nacer, los polluelos son amarillos o pardos con manchas amarillas, cambiando progresivamente a tonalidades similares a las de su madre durante la fase de desarrollo, que dura aproximadamente dos meses. Aunque son autosuficientes desde que nacen, permanecen con su progenitora, quien cuida en solitario de la prole hasta que éstos aprenden lo necesario para sobrevivir.


Al margen de depredadores, el mayor peligro al que se enfrenta el ánade real es la hibridación. No sólo la que se produce con su conespecífico el pato doméstico, que da como resultado ejemplares totalmente fértiles, sino con una gran variedad de especies de patos silvestres allí donde habita. En Nueva Zelanda y Sudáfrica, donde ha sido introducido por el hombre, se considera una especie invasora que pone en grave riesgo las poblaciones de patos autóctonos debido a esta capacidad de hibridar, unida a la conducta reproductiva agresiva del macho del ánade real. En Florida así mismo está prohibida la posesión y cría del pato azulón porque hibrida fácilmente con el pato jaspeado autóctono.

Aunque generalmente los pollos híbridos de especies diferentes son suelen ser viables sexualmente, no siempre es así. De modo que por un lado las hembras producen nidadas que no contribuyen a perpetuar la especie, pero cuando sí son viables desde el punto de vista reproductivo, entonces ambas especies quedan «contaminadas» por ejemplares híbridos.

Esa conducta sexual agresiva mencionada anteriormente tiene que ver con el mayor número de machos que de hembras. Éstas son presa fácil para depredadores durante el periodo de incubación, de modo que en la época de apareamiento muchos machos quedan desemparejados, siendo habituales persecuciones de grupos de machos sobre hembras libres, aunque no sean de su misma especie. En ocasiones producen incluso el ahogamiento de la hembra.

En latitudes septentrionales es un ave migratoria, recorriendo miles de kilómetros hasta sus lugares de cría. Las poblaciones del norte de América viajan hasta México o incluso el Caribe, mientras que las del norte de Europa lo hacen hasta llegar a África. En estos desplazamientos puede llegar a los 125 km/h aprovechando las corrientes de aire y recorrer una distancia diaria de hasta 1200 km. También es asombrosa la altitud que pueden tomar en vuelo, 6400 msnm, siendo una de las aves que más altura alcanza del planeta.
Sin embargo, en zonas templadas como la península ibérica es un ave sedentaria.

Las fotografías fueron tomadas en el embalse de Béznar (Granada).

