Yema de huevo (Amanita caesaea)

No es en absoluto una exageración que a este regalo de la naturaleza se la llame Amanita de los césares. El mismo Cesar Augusto la consideraba uno de los mayores manjares de este mundo. Pero también se la conoce como Huevo de Rey, Oronja o Gorringo, nomenclaturas que hacen referencia a la coloración anaranjada del sombrero y a la apariencia de huevo en sus primeras fases de desarrollo.

Para muchos es sin duda la reina de las setas, para otros comparte cetro con otras exquisiteces como Boletus edulis o B. aereus. Pero al tratarse de una especie bastante escasa, su hallazgo es uno de los mayores regalos para cualquier aficionado a la micología. Así también lo refleja el precio que puede alcanzar en el mercado, pues dependiendo de si las condiciones climatológicas son favorables o no para su aparición, éste puede pasar de los 100€/kg.

Descripción

En el estado inicial, el cuerpo fructífero queda envuelto por la volva blanca y tiene el aspecto de un huevo por eclosionar. Según crece, la volva se rompe por la parte superior y permite ver parte del sombrero naranja; la «yema» del huevo. Frecuentemente, tras romperse, suelen quedar pegados trozos de la volva sobre la cutícula del sombrero, que si no es así, será totalmente liso y brillante nada más salir del «cascarón».

Según se desarrolla, el sombrero pasa de la forma ovoide inicial a estar aplanado en la madurez de la seta, pudiendo llegar a los 25cm de diámetro. El pie es robusto, de 1 a 4 cm de diámetros y hasta 20cm de alto, ligeramente más estrecho antes de unirse al sombrero y de un color típicamente amarillo, igual que el anillo y que las láminas.

Ésta es una especie termófila, que gusta de temperaturas suaves, por lo que es difícil hallarla en latitudes y altitudes elevadas, encontrándose en mayor medida en el sur de Europa y África. Por ese mismo motivo será más complicado encontrarla según vaya avanzando el otoño y acercándose el invierno. Incluso se trata de una seta que crece en pleno verano, siempre y cuando las lluvias acompañen.

Se pueden encontrar ejemplares aislados, o bien en forma gregaria y prefiere los claros de bosques de quercus (alcornoques, robles, encinas…) y de otros caducifolios como castaños.

Diferenciación.

La confusión más habitual se produce con la muy tóxica Amanita muscaria, la conocida seta de los gnomos, por su color rojo brillante, porque también presenta anillo y en su estado incipiente la recubre también una volva. Por eso es recomendable no recolectar la A, caesarea en su forma de huevo. Además, en esa fase no ha alcanzado la madurez reproductiva y vamos a reducir las probabilidades que proliferen más ejemplares, algo aplicable a todas las especies.

Amanita muscaria

La evidencia más clara que diferencia A. caesarea de A. muscaria es la coloración de las láminas, pie y anillo. Mientras que en A. caesarea éstos son de un color amarillo dorado, en A, muscaria son totalmente blancos.

Amanita caesarea

Otra pista que nos ayudará con la identificación son los restos de la volva sobre la cutícula del sombrero. Mientras que en A. caesarea o bien no aparecen o son placas lisas de tamaño grande, en A. muscaria son pequeños y verrugosos uniformemente distribuidos. Aunque existen variedades de A. muscaria que pueden no presentar esas motas características.

Amanita caesarea
Amanita muscaria

Las fotografías están tomadas en el Valle del río Genal (Málaga), en los meses de junio y noviembre, en claros de bosques de alcornoques, encinas y castaños.

1 comentario en “Yema de huevo (Amanita caesaea)

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